La posibilidad de que intervenga la mesa nacional de Cambiemos habría sido empujada en las últimas horas por algunos referentes del macrismo y también por Elisa Carrió, de abierta simpatía con Negri pero de voz y juego personales. No sólo apremia la fecha de la interna, dentro de diez días, sino además los tiempos que impone el calendario electoral de la provincia: el 23 de este mes deben ser anotados los candidatos.

La posibilidad de un final de juego con fractura constituía hasta anoche la principal fuente de preocupación en el frente interno, que viene exponiendo otras discusiones y posicionamientos. Incluso, había relegado el análisis sobre el documento radical dado a conocer en Corrientes, luego de la reunión de sus gobernadores, jefes legislativos y dirigentes nacionales, entre ellos Ernesto Sanz, socio fundador de Cambiemos.

El documento en cuestión sobrevino después de varias entregas, a veces contradictorias, sobre la alternativa de unas PASO nacionales con candidatos propios en competencia con el proyecto reeleccionista de Macri. En rigor, nadie cerró esa puerta en la cita correntina, aunque se ratificó especialmente la pertenecía a Cambiemos y se abrió de hecho un margen –hasta fines de abril o principios de mayo, cuando sea convocada la Convención partidaria- para fijar posición sobre las primarias. Eso, con el condimento de las críticas a los ajustes tarifarios en continuado y el reclamo de medidas para reavivar la producción.

¿Cómo puede impactar ese mensaje hacia fuera, en términos políticos pero también y sobre todo económicos? Nadie expresaba ayer juicios definitivos, aunque había malestar en ámbitos del Gobierno. No todos: otros preferían bajarle el tono. Un dirigente que participó de la elaboración del texto radical decía que «se cuidó palabra por palabra», pero destacaba que era necesidad política marcar posiciones pensando en la interna y también en el público radical. Una fuente del Gobierno afirmaba que la actitud en cuanto a las PASO ya les había sido adelantada por los jefes provinciales. Y sobre las tarifas indicaba que no había mucho margen y que la mayoría de los servicios, salvo el gas, ya es una cuestión provincial, no nacional.

Las conversaciones y también las señales cruzadas sumarán nuevas entregas, según se admite con realismo entre los socios de Cambiemos. Está claro que la marcha de la economía será determinante para el contexto interno. Y tampoco es un dato menor el impacto que podrían tener esas pulseadas en la economía. Doble razón para alimentar las preocupaciones sobre el desenlace del caso cordobés.