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Las últimas horas de Dilma Rousseff en la presidencia de Brasil

La destitución de la primera presidenta mujer de Brasil terminaría con más de 13 años de gobierno del Partido de Trabajadores

El Senado de Brasil inicia este jueves el juicio de destitución de la presidenta Dilma Rousseff, que salvo sorpresas de último momento, pondrá fin a cuatro gobiernos consecutivos de izquierda en la mayor economía latinoamericana.

Bajo el comando del presidente de la corte suprema de justicia, el pleno de 81 senadores decidirá si esta exguerrillera de 68 años, deberá dejar la presidencia por autorizar gastos a espaldas del Congreso y manipular las finanzas públicas.

«Con la misma fuerza que luché contra la dictadura militar y ganamos porque recuperamos la democracia, de esa misma manera vamos a luchar para profundizar la democracia ahora en nuestro país. Tenemos que tener esperanza», dijo la mandataria el miércoles por la noche durante un acto partidario en Brasilia.

La destitución de la primera presidenta mujer de Brasil terminaría con más de 13 años de gobierno del Partido de Trabajadores (PT), que fundó Luiz Inacio Lula da Silva, el político que encarnó el despegue de Brasil, el éxito de la lucha contra la pobreza y que dejó el poder con una economía pujante y una popularidad sin precedentes.

Pero eso ya quedó en el recuerdo. La mayor economía de América Latina se contrajo 3,8% en 2015 y proyecta caer otro 3,1% este año. Un desempleo que supera los 11 millones de personas, inflación y un rojo fiscal de más de 45.000 millones de dólares completan el cuadro del gigante sudamericano.

Y la confianza en Brasil se precipitó de la mano de una crisis política marcada por masivos escándalos de corrupción. «Ni siquiera sé si Dilma ya salió o sigue como presidenta y tampoco sé si con o sin ella habrá mucha diferencia», se lamentó Miralva de Jesús Santos, 58 años, una costurera desempleada residente en la periferia de Sao Paulo.

Las sesiones para la fase más dramática de este proceso comienzan pocos días después del cierre de los Juegos Olímpicos de Rio-2016, los primeros en Sudamérica. Fue precisamente Lula quien batalló para traer los Juegos a Brasil.

El fallo que cerrará un traumático proceso iniciado el 2 de diciembre del 2015 no pasará del 31 de agosto, según el cronograma fijado.

Pero podría adelantarse si prevalecen los esfuerzos de los aliados de Michel Temer, el vicepresidente que sucederá a Rousseff.

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