La Casa Blanca envió dos buques de guerra hacia Libia tras la muerte del embajador Chris Stevens durante un ataque al consulado norteamericano, donde otros tres ciudadanos estadounidenses perdieron la vida.
Los dos barcos, el USS Laboon y el USS McFaul, se sumarán a los 50 efectivos militares, que pertenecen al grupo de elite conocido como Equipo de Seguridad de la Flota Antiterrorismo. El contingente se encontraba destacado en la base de Rota, España, aunque realiza misiones en todo el mundo.
Los infantes de marina tienen como destino inicial la embajada estadounidense en Trípoli, mientras, los destructores, equipados con misiles de crucero, patrullarán las costas de Libia, una zona donde suele tener hasta cuatro buques de guerra.
Además, los Estados Unidos utilizarán aviones no tripulados, conocidos como drones, para buscar a extremistas libios ligados con el ataque.
La medida va de la mano con el anuncio del presidente estadounidense Barack Obama, quien explicó durante una conferencia de prensa junto a Hillary Clinton, que ha ordenado incrementar las medidas de seguridad en Libia tras el ataque al consulado en Bengasi.
Asimismo, el Gobierno de Obama puso en alerta todas sus embajadas y ordenó la evacuación de las sedes diplomáticas estadounidenses en Libia.


