Nacionales Política

El Gobierno buscó bajarle el tono, pero el enojo de la UCR se profundiza

Tras la aprobación del Presupuesto parecía que la agenda política hasta fin de año transcurriría sin inconvenientes para la Casa Rosada. La Cumbre de Presidentes del G20, el evento político internacional más importante de las últimas décadas para el país, concentró la atención del Poder Ejecutivo, pero cuando se creía todo controlado apareció una nueva hendija en la relación con la UCR, pieza fundamental de Cambiemos.

Este martes la tensión con el centenario partido se expresó en dos hechos políticos relevantes. Primero en el faltazo que pegaron el diputado Mario Negri y el senador Luis Naidenoff a la reunión de Gabinete en la Casa de Gobierno. Y en el Congreso, en la caída de la sesión prevista para el miércoles en la Cámara de Diputados, que puso en paréntesis lo que queda de la agenda parlamentaria.

El origen de la bronca de los radicales se explica, primero, en el acercamiento que tuvo el Gobierno nacional con el Partido Justicialista en el Congreso para asegurarse tener las voluntades suficientes para pasar el proyecto.

 

Sucede que apenas días después de que la iniciativa consiguió en el Senado la sanción definitiva, el arco opositor (el mismo PJ que había acordado con Cambiemos más el massismo y el kirchnerismo) se unió para conseguir los lugares de mayoría correspondientes a la Cámara de Diputados.

Horas después, la UCR difundió un duro comunicado en el que criticó al Gobierno y en el que expresaron que les provocó “sorpresa y también profundo malestar” la “impericia en las filas del propio oficialismo” por la que “se ha afectado una banca en el Consejo de la Magistratura que detentábamos desde su fundación, allá por 1998”.

La impericia, mala praxis y desidia política está a la vista y no estamos dispuestos a minimizarla u ocultarla”, alertaron. La respuesta del PRO llegó de parte del diputado Pablo Tonelli, ratificado en el Consejo de la Magistratura por el oficialismo, quien lamentó que “las críticas a la alianza” Cambiemos se hagan de manera pública.

Hubiera preferido que las críticas a la alianza se hubieran hecho hacia el interior de la alianza“, dijo al ser consultado sobre las acusaciones de la UCR y, al respecto, señaló que no veía “cuál hubiera sido la manera de impedir la decisión en la Cámara de Diputados”, ya que “no se puede desconocer voluntad mayoritaria”.

Y el otro hecho que hizo crecer la tensión fuela falta de quórum en el Senado para tratar el desafuero de la expresidenta Cristina Fernández, que contó una vez más con el peronismo unido para hacer caer la sesión.

Fuentes consultadas por TN.com.ar entre las principales espadas radicales y en la Casa Rosada coincidieron en afirmar que tras una serie de contactos que hubo en la tarde del martes con Naidenoff y Negri la tensión “cedió un poco”. De todas formas, el enojo de la UCR permanece: “No vamos a convalidar acuerdos. Ese PJ ‘racional’ ya dejó de ser confiable”.

No es extraño el recelo radical considerando que en algunas provincias con gobiernos peronistas con las que negoció el ministro del Interior Rogelio Frigerio para sacar adelante el Presupuesto hay candidatos de la UCR listos para salir a hacer campaña electoral para el año próximo.

Desde la Casa Rosada afirman, de todas formas, que la ley de ingresos y gastos fue negociada con todo el abanico opositor y no solamente con el Partido Justicialista. “Tenemos minoría muy marcada. Los votos y los acuerdos hay que trabajarlos. Nunca plantearon los radicales sumar el tema del Consejo al acuerdo por el Presupuesto”, se atajan desde el Ejecutivo.

El riesgo que trae el nuevo sismo político en la interna de Cambiemos es que el último paquete de proyectos de ley de la agenda parlamentaria de este año no pueda ser debatido. Y en ese paquete está incluido una iniciativa que es clave para la recaudación del Estado (nacional y de las provincias) de los próximos años: los cambios en el impuesto a los Bienes Personales.

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