El apoyo de CFK a Maduro fue explícito desde abril de 2013, cuando Maduro derrotó a Henrique Capriles en elecciones que fueron denunciadas por fraudulentas. Desde Casa Rosada, la ex jefa de Estado aprovechó un anuncio de Gobierno para solicitarles «con mucha humildad» al líder opositor y a los Estados Unidos que respeten «las elecciones libres y transparentes» que llevaron al sucesor de Chávez a la Presidencia.

Pocos días después, viajó a Caracas para participar de la investidura del bolivariano. Tras jurar como presidente, Maduro elogió a CFK por integrar un colectivo de «liderazgos alternativos a la visión neoliberal» junto a los «compañeros» Lula Da Sliva, Dilma Rousseff, Néstor Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, Tabaré Vázquez y José «Pepe» Mujica. «Yo espero llevar con dignidad estos valores de la Patria«, se esperanzó.

Cristina Kirchner y Raúl Castro en la jura de Maduro

Cristina Kirchner y Raúl Castro en la jura de Maduro

La presidenta argentina tuvo la posibilidad de devolverle las gentilezas en Buenos Aires a quien calificó como un amigo. Durante esa gira oficial, la nutrida comitiva de funcionarios venezolanos que viajó a la Argentina firmó una decena de convenios con ministros del gobierno de CFK.

El mayor acto de galantería entre los entonces presidentes se registró durante ese viaje. El 8 de mayo de 2013, Cristina Kirchner organizó una cena en honor a Maduro en la que le otorgó la Orden del Libertador San Martínuna de las más altas condecoraciones que se conceden a «funcionarios extranjeros que merecen honor y reconocimiento«.

La líder argentina hizo un alto en la comida organizada en el Museo del Bicentenario para colgarle personalmente el collar al venezolano. «Esta es una noche de futuro», planteó CFK. «Ojalá nuestros hijos y nietos puedan decir que estuvimos a la altura de San Martín, de esta condecoración y de los libertadores», contestó Maduro.

El reconocimiento fue cuestionado por la oposición argentina, que era crítica de la gestión del fallecido Hugo Chávez y que ya empezaba a observar algunos síntomas de la crisis política, social y económica a la que se encaminaba Venezuela.

En 2017, el gobierno de Mauricio Macri retiró la condecoración por decreto. «Ha demostrado carecer de los valores sanmartinianos de respeto a la libertad y a los pueblos de América Latina» y «no ha mostrado la voluntad ni la capacidad de garantizar la plena vigencia de los Derechos Humanos, los principios del orden democrático y el respeto a las libertades individuales», argumentó.

A mediados de 2013, Maduro felicitó a Cristina Kirchner por el nacimiento de su nieto. A través de un mensaje por TV, el dictador les pidió a sus colaboradores «un aplauso para el nuevo Néstor Kirchner«, en relación a Néstor Iván, hijo de Máximo Kirchner.

«¡Qué bueno la llegada de estas noticias que llenan de alegría a la vida, que le dan más fuerza a la lucha que emprendemos por la patria grande, por la patria libre e independiente próspera!», festejó Maduro, quien contó que había hablado por teléfono con la flamante abuela.

La afinidad se mantuvo incluso después de 2015, cuando el Frente para la Victoria dejó el poder por la victoria de Cambiemos. Maduro se convirtió en un férreo opositor de la gestión de Mauricio Macri y llegó a pedir en un programa de radio su renuncia para que vuelva Cristina.