Jaime Díaz no es sólo un preso político

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Por Juan Pablo Suárez

Jaime Mario Díaz, el diputado detenido ayer en horas del mediodía, no es sólo un preso político, es la muestra palmaria a sólo 30 días de una elección que el Zamorismo es un régimen tiránico. Es poder entender que en Santiago del Estero con premisas falsas,se puede arribar a conclusiones verdaderas, que como resultado termina siendo para el sindicado, en todos los casos, la privación de su libertad.

Jaime Mario Díaz al entrar ayer a la audiencia rompió con la lógica que esperaba Zamora de uno de sus adversarios, terminó con una persecución que ante cada detalle sería motivo para una nueva nota en un medio oficialista y que el escarnio se concretaría a través de la teoría goebbeliana del “miente, miente, miente que algo quedará” del aparato propagandístico local.

Jaime Mario Díaz rompió ayer la barrera invisible del zamorato para meterse en sus propios dominios, irrespetarlo (según el decálogo zamorista) y enfrentar a esa justicia haragana, ociosa y vaga que sólo despierta una que otra vez Y CON ÓRDENES EXPRESAS para devorar a un personaje antagónico a su gobierno, enviándolo en su proceso digestivo a parar entre medio de rejas.

Jaime Mario Díaz a escasos días de las elecciones a gobernador, viene a refrescar el recuerdo de todos los adversarios políticos que han caído víctimas de la histeria preelectoral de “El Desteñido” que no encuentra otro sistema para mostrar su autoridad que el aberrante autoritarismo, cuestiones bien distintas y antónimas aunque suenen parecido.

Jaime Mario Díaz está hoy en una vidriera para que todo el mundo vea y pueda sacar conclusiones de quiénes están de un lado y quiénes del otro. Cuándo decimos ésto nos referimos al pueblo, a sus copartidarios y al gobierno Nacional para ver si mirando detrás del vidrio pueden luego expresar algún tipo de opinión o sentar posición sobre la situación en sí misma.

Jaime Mario Díaz hoy es un problema para el neofascismo local que en su celo precedente a una elección sobreactuó un cuadro ya ensayado, conocido y repetido hasta el hartazgo para los santiagueños, uno que de cuándo en cuándo ofrece un espectáculo con una oportunidad de hablar (o publicar) lo que en otras circunstancias mandan a callar, a esos los acólitos comulgantes, los mismos que un día podrían crucificarlo cuando caiga en desgracia.

Señores pasen y vean, Jaime Mario Díaz está entre rejas y es muestra del cuan poderoso es “EL PRÍNCIPE” un hombre que caminó llevando el mensaje del presidente de la nación desde hace más de 90 días sin que nadie se haga cargo hoy de este entuerto, es la muestra quizás de que EL CAMBIO debe empezar desde el gobierno central defendiendo a los propios. Jaime Mario esta allí. SAQUEN USTEDES SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

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