Publicado el 06 marzo 2012.

Eduardo Vásquez está siendo juzgado por la muerte de su mujer.
En el juicio que se lleva adelante al ex baterista de Callejeros, Eduardo Vásquez, por la muerte de Wanda Taddei, declararon hoy médicos forenses.
Estos complicaron a Vásquez, al afirmar que Wanda resultó quemada “por la llama de un encendedor”, que cuando esto sucedió la joven “se encontraba sentada” y que las lesiones que presentaba no son compatibles con el “zamarreo” de un líquido combustible.
De esta manera los testigos contradijeron la versión del imputado sobre que su mujer se quemó por “accidente” mientras manipulaban una botella de alcohol y él dio una pitada a un cigarrillo.
Al comenzar la jornada, se impidió la presencia de público y prensa y se exhibió en la sala un video que mostraba la autopsia efectuada al cuerpo de Taddei.
Durante el debate, el médico legista Víctor Kohen detalló “las profundas quemaduras que tenía la víctima, las cuales sólo se explican si estaba sentada al momento de que la rociaran con alcohol, lo que contradice la declaración de Vásquez”.
Luego fue interrogado el forense Alfredo Delbene, que participó de una junta médica que se reunió tras la reconstrucción del hecho para evaluar el caso, y afirmó que se inclinaron por la hipótesis de que Wanda fue prendida fuego “por la llama del encendedor”.
“El fuego se inició por llama. La quemadura del muslo derecho fue por escurrimiento de un líquido tirado desde arriba“, enfatizó.
“La señora Taddei estaba sentada por la topografía de las quemaduras. Tenía quemados los hombros, parte de la cara por el efecto de la llama, pero estaban indemnes las cejas y las córneas”, añadió.
“Esto hace pensar que el fuego se inició en los hombros, ya que ahí estaban las quemaduras más profundas, las de tipo B”, las cuales la joven sufrió tras el episodio sucedido el 10 de febrero de 2010 en su casa de Mataderos y por el cual murió tras 11 días de agonía en el Hospital de Quemados.
En tanto el médico de terapia intensiva del Hospital de Quemados Carlos Di Greccia, descartó que Wanda haya sido “salpicada” por alcohol, ya que eso le hubiera dejado “puntitos” en la piel.
En lo mismo coincidió Néstor Stingo, médico legista y psiquiatra que estuvo presente en la reconstrucción por parte de la querella.
“Eran quemaduras profundas y tomaban las tres capas de la piel. Para que se produzcan, sólo se puede estar sentado”, opinó.
Este médico también abono la teoría de que la víctima no presentó quemaduras en la cara, sólo algunas leves, porque utilizó las manos para taparse, en señal de defensa.
El juicio continuará el jueves con la declaración de 10 testigos, entre ellos peritos que estuvieron presentes en la reconstrucción del hecho, los que analizaron una tapa de alcohol hallada en la casa y policías que allanaron la vivienda.