En Roma, Italia, la policía detuvo a un hombre de 26 años, después de que lanzara a su hijo de unos 15 meses a las aguas del río Tíber.
El joven, con antecedentes, ingresó en casa de unos familiares de su pareja, donde se encontraba el pequeño, y se lo llevó pese a los intentos de la abuela y la tía del niño de evitarlo.
Tras abandonar la vivienda, se dirigió hacia el Tíber y al llegar al puente Mazzini, uno de los que cruzan el río, lanzó al bebé a sus frías aguas y después se alejó del lugar.
Poco después el joven fue localizado por la policía, que fue advertida de lo sucedido por algunos testigos, y en la comisaría confesó que había tirado a su hijo al río.
Los buzos de bomberos buscan al pequeño, aunque los trabajos se ven dificultados por las corrientes del río y por las condiciones climáticas que se registran en Roma, debido a la ola de frío siberiano que estos días afecta a la mayor parte de Europa.

















