Publicado el 04 mayo 2011.
Tras muchas contradicciones la Casa Blanca entregó una nueva versión de los hechos en relación a la muerte de Osama Bin Laden que no hizo más que llenar de dudas sobre lo que se sabía del audaz operativo norteamericano que le puso fin al líder de Al-Qaeda.
A todo esto se suma la presunta versión de una hija de Bin Laden, quien aseguró que su padre, el terrorista más buscado, fue capturado vivo por soldados estadounidenses antes de ser asesinado, según informó el canal de televisión saudita Al-Arabiya, que cita a una fuente del servicio de inteligencia de Paquistán (ISI).
Según la misma, los soldados capturaron a Bin Laden durante los primeros minutos del asalto militar contra la vivienda en la que se refugiaba, en la población pakistaní de Abottabad, antes de dispararle.
También explicó que después de que los norteamericanos abandonaran la residencia, las fuerzas de seguridad pakistaníes recuperaron sobre el terreno cuatro cadáveres con impactos de bala y arrestaron a dos mujeres y a seis niños de entre 2 y 12 años de edad.
Según el relato ofrecido por el canal televisivo, los familiares de Bin Laden fueron trasladados a la localidad de Rawalpindi, cerca de Islamabad. Entre los niños se encontraba una hija de Bin Laden, de 12 años, quien aseguró que los militares dispararon a Bin Laden frente a los miembros de su familia.
Fuentes de seguridad de Pakistán habían confirmado que tenían bajo custodia a una esposa del líder de Al-Qaeda y a una de sus hijas, de 12 o 13 años. Ambas se encontraban en la casa en la que los comandos norteamericanos mataron al terrorista más buscado.
La nueva versión de EE.UU.
En la última información proporcionada desde Washington, el gobierno de Barack Obama admitió que Bin Laden no estaba armado cuando fuerzas norteamericanas lo mataron en su refugio de Pakistán, como así también que no usó a su esposa como escudo humano para protegerse, como se deslizó en la versión inicial de la Casa Blanca.
Por el contrario, la mujer fue “baleada en las piernas” por las tropas de asalto, pero sobrevivió, tras lo cual fue llevada a “un lugar seguro”, presumiblemente, en suelo pakistaní.
La decisión de la Casa Blanca, de aclarar contradicciones y falsedades de su relato inicial de los hechos, no hizo más que sumar desconfianza en el mundo entero y volver a tapar de misterio la muerte del terrorista más buscado de la última década.