Publicado el 22 marzo 2011.
Como todos los participantes que salen de la casa de Gran Hermano 2011, el recién expulsado tuvo su íntimo con Mariano Pelufo donde habló de todo, pero hizo énfasis en su historia la que lo llevó a ingresar al juego.
Fuera de ese papel de “pitufo gruñón”, como lo llamó su amiga Luz, se mostró desenvuelto y relajado, se refirió a lo importante que había sido para él participar de este programa, “para mi fue importante si logré que aunque sea una sola persona se interesara sobre el tema”.
Asimismo, el ex hermanito comentó sobre lo que había tratado de hacer antes de ingresar a la casa más famosa del país para difundir su tema, intentando salir en algunos medios. “En la última Marcha del Orgullo Gay, estuve dando vueltas para ver si alguna cámara me daba la oportunidad de expresar lo mío” ,expresó Ale.
También manifestó su interés por la Ley de Género, “Hay que trabajar por la ley” enfatizó. Recordemos que él posee disforia de género y hace un año que tiene la autorización legal que lo habilita a cambiar su sexo mediante una operación.
“No tengo miedo, entre sabiendo a donde iba, y estoy agradecido de la oportunidad que tuve”, dijo cuando se le preguntaron si había tenido, en algún momento, miedo a ser maltratado por alguno de sus ex compañeros.
Argumentó estar muy contento de haber salido y que no tenía nada más que hacer ahí dentro y que cuando Luz se fue de la casa se sintió muy solo,por el lazo que crearon.
Finalmente, habló de Cristian U y de su visión de juego, “yo al principio tuve afinidad con él, me pegó cuando contaba sus historias, pero después entró diferente”, refiriéndose a su reingreso a la casa.
“A Cristian lo tiene desconcertado que (en la votación) no le hicieron caso, como estaba acostumbrado. Él me decía que me quede tranquilo, que no me iba…y le salió mal. A él le llama la atención que no haya pasado lo que él quería que pase”.